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Algo sobre teorías y prácticas del derecho

miércoles, octubre 31, 2007

Sobre la judiciabilidad de los escudos

Un buen signo de urbanidad blogueril es el de celebrar la diversidad sin perder la paciencia, y así leer blogs que nos provocan, como blogbis, un contundente disenso en el noventa por ciento de lo que postean.

También, nobleza obliga, lo citamos como la fuente que nos llevó al tema de hoy, y ya que estamos, le copiamos su principio como intro nuestra.



Y las flechas seguirán vencidas

El escudo de la Provincia de Santa Fe, basado en el sello que se empleara desde 1816 y que incorporara a nuestra bandera Estanislao López, representa la victoria del blanco (representado por la lanza) sobre los indígenas (representados por dos flechas, que miran hacia abajo).Hace un tiempo, la corrección política reinante, que se empeña en reescribir la historia y en disimular el pasado, reclamó que en señal de "respeto hacia los pueblos originarios" la composición se alterara, y que las flechas miraran hacia arriba tanto como la lanza del soldado.


We live by symbols. Ahora, digamos la verdad: los escudos y emblemas de todo el mundo no pueden ocultar su origen beligerente, están adornados con símbolos claramente no - neutrales (cruces cristianas o medialunas musulmanas) y hasta contienen lemas ideológicos como el "ordem e progresso" de Brasil o apenas veladamente autoritarios como el simpático "por la razón o la fuerza" de Chile (una vez, en La Moneda, le hice notar a Mayón que podrían ponerle tranquilamente "por las buenas o por las malas"). Ni hablemos de las partes censuradas del himno nacional argentino, que destilan violencia y hasta xenofobia si se las lee con la sensibilidad actual. Sensibilidad que, prácticamente, hace que no pueda consensuarse una letra para el Himno de España sin generar disputas, de modo que su canción patria no es canción, es instrumental.

Antes de seguir, veamos de qué se habla en el caso. Y véase qué dos formas tan distintas de simbolizar y de referenciar al pasado, tienen dos provincias argentinas.


Ahora que lo veo, el escudo de La Pampa es realmente muy lindo. Claro que es de sensibilidad más contemporánea, modelo 1964. En la ley que lo instituye lo explican así, el subrayado es nuestro:


El Escudo Oficial de la Provincia de La Pampa es el símbolo de individualidad en el conjunto de los Estados Federales[...]. El Azul simboliza la Justicia, la perseverancia y la lealtad, mientras que el sinople representa la esperanza, la hospitalidad y la cortesía. El sol naciente representará la alborada de una nueva provincia que se incorpora a la gran familia argentina. Las lanzas pampas, cruzadas por detrás del campo del escudo, recuerdan el espíritu guerrero del indígena y las armas con las que defendió sus dominios. Las espigas de trigo que circundan los campos del escudo hablan de la fertilidad de la tierra pampeana; el caldén, nuestro árbol típico, nos recuerda la inmensidad de la llanura, salpicada de montes bravíos y arbustos solitarios. La figura del indio es un homenaje a la raza indígena que poblara estas tierras y cuyo desplazamiento permitió la ocupación, poblamiento e incorporación de estas regiones a la comunidad geográfica, política y económica de la República Argentina. la cinta azul y blanca, que reúne las espigas, nos recuerda que integramos la Nación Argentina, con todos los derechos y deberes que el sistema federal confiere y exige a las provincias.


El fallo del escudo de Santa Fe


Blogbis cita la nota de "La Capital" que sintetiza los datos básicos del caso, a propósito del pronunciamiento de la Sala III de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de los Tribunales de Rosario –integrada por Néstor Sagüés, Mario Chaumet y José Donati, casi un dream team-. Leemos allí:


El demandante había presentado ante el Juez Civil y Comercial Nº 5, Iván Kvasina, un recurso amparándose en la ley 10.000 de intereses difusos reclamando que se cambie el escudo provincial aduciendo que afecta la dignidad de los aborígenes.

(...)

El magistrado de primera instancia rechazó la pretensión en base a dos argumentos:

  • La ley 10.000 es improcedente en este caso, ya que se trata de una norma pensada para controlar las acciones del poder administrador (Ejecutivo), tanto las de acción como las de omisión, pero de ninguna manera fue ideada para reemplazar la voluntad de los legisladores. Lo que el demandante está cuestionando es una decisión legislativa, no una acción o una omisión del poder administrador.

  • La "dignidad de los pueblos originarios" es un tema de "interés de grupo" (en este caso, los aborígenes) y son ellos quienes en todo caso deben cuestionar una norma si la consideran violatoria de su dignidad. En este caso, el demandante no ha demostrado tener legitimación para representar al grupo en cuestión.

    Apelada la decisión del juez Kvasina, la Cámara de Apelación acaba de ratificarla abundando en consideraciones. Los magistrados de segunda instancia, luego de señalar su concordancia sobre los alcances de la ley 10.000 con el juez de primera instancia, entienden que hacer lugar a lo pretendido significaría una intromisión del Poder Judicial en los poderes del Legislativo, lo que daría lugar a un peligroso antecedente de "gobierno de jueces".

    Señalan también que el Judicial no es un poder legitimado democráticamente para reemplazar mediante el fallo de un juez a lo que debe ser objeto de un debate de los representantes del pueblo y de la sociedad, o sea los legisladores.

    En tal sentido, los camaristas de la Sala III concluyen de la siguiente manera: "... los presupuestos mínimos del Estado democrático de derecho señalan la posibilidad de recorrer caminos previos al remedio judicial para lograr la pretensión de cambiar el escudo de la provincia. ¿No sería más sensato darle la posibilidad al legislador para que trate el tema antes de judicializarlo?".


  • Al citado blogger el fallo le satisface. Yo no sé: comparto la prudencia de los jueces, que en este caso se arropa bajo el requisito de la legitimación. La modificación pretoriana de símbolos patrios parece, en abstracto, un desvarío. Pero es necesario decir, quizá contraintuitivamente, que los símbolos patrios son judiciables, que no escapan al control de constitucionalidad. Hay una ley que los aprueba, y que es tan impugnable como cualquier otra ley, en la medida en que esos símbolos por los que vivimos encarnen valores negativos.

    Claro que no hay que llevar al extramo la lógica revisionista. Hasta nuestro albiceleste emblema tiene un origen borbónico, y por ende, monárquico: ¿será por ello, impropio de una república? Y a su vez, los países de centroamérica que tienen una bandera similar "a la argentina" la copiaron de la enseña de un corsario que copó sus puertos, y la piratería es hoy un hecho condenado por el derecho internacional imperativo, ius cogens.

    El hecho de que sean símbolos tradicionales no implica que ciertas tradiciones resulten insostenibles a la luz de valores actuales: el mismo Sagüés, integrante de la Cámara y a nuestro juicio uno de los mejores constitucionalistas argentinos, ha teorizado sobre las cláusulas constitucionales inconstitucionales, sobre las inconstitucionalidades "sobrevinientes".

    Pongo un ejemplo: la provincia del Chaco tuvo como primer nombre oficial "Provincia Presidente Perón" (aclaremos que era en la década del 50, y que obviamente Perón vivía). Su escudo provincial era el escudo del Partido Justicialista, al que se le incorporaba el perfil del rostro de Juan Perón en el ángulo superior izquierdo. Esta demostración del culto a la personalidad y de asunción explícita de una doctrina partidaria en la simbología oficial parece muy poco compatible con una práctica que hoy estaríamos dispuestos a aceptar. Quizá a blogbis ese viejo escudo chaqueño sí le hubiera parecido judiciable, por esas, y otras razones.

    ¿Ustedes qué opinan del caso? ¿Es agraviante el escudo de Santa Fe? ¿Deberíamos cambiar para donde apuntan las lanzas? ¿Lo podrían decidir los jueces?



    Links:

    - Himno Nacional Argentino, versión completa de la letra.

    - Cuando Argentina ocupó California. En "El Águila Guerrera", Pacho O´Donnell cuenta la historia de Hipólito Bouchard, el corsario albiceleste.

    - Ley 10.000 de la Provincia de Santa Fe, de "Protección de intereses difusos".

    - Yo quiero a mi bandera, imperdible post de Rollo Tommasi sobre las banderas provinciales.

    4 comentarios:

    1. No creo poder arribar a alguna conclusión, pero sí por lo menos exponer algunas cosas a tener en cuenta.

      -suponiendo que el escudo de una provincia, nación, etc en teoría representa a la totalidad de esa población junto con sus diferencias raciales y culturales entre otras, es factible el pedido para el cambio de escudo. Verdaderamente desconozco la "teoría de los escudos", pero supongo que ese ha de ser su fin más primario.

      -igualmente como dice el fallo aquí no han sido los indígenas quienes se han visto heridos por el escudo. Aunque desconozco a cuánto alcanza la población indígena en Santa Fe como para que una ínfima parte de la misma pueda tener el derecho de modificar el escudo que representa a una mayoría aplastante. Eso de peticionar en nombre de alguien que no te ha pedido que lo hagas tiene más tintes políticos que de verdaderas susceptibilidades heridas.

      -relacionado con el punto 2, creo que esto tiene mucho que ver con el supuesto de la "reivindicación indígena" por parte de gente que ni siquiera lo es, tan de moda por estos tiempos. Quizá piensan que mediante estos actos sin mucho sentido pretenden recomponer situaciones vividas hace siglos.

      -por último, yo siempre digo que hay que tener en cuenta el contexto. En esa época el indígena era considerado como un animal, y la batalla contra el mismo como la lucha de bárbaros y civilizados. Ese escudo nace como fruto de ello, y juzgarlo ahora con nuestros valores y concepciones me parece un tanto injusto y descontextualizado al extremo.

      Es un tema para discutirlo, porque entran en boga la necesidad de mantener los símbolos históricos y no juzgar épocas pasadas, y la visión del escudo como un lugar de pertenencia para todos los que allí habitan.

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    2. Hay una sola cosa que me preocupa en relación al tema, y que quizá no les parezca importante pero a mí si, y es que se haya aprobado el mamarracho de bandera para la otrora gloriosa Prov. de Bs. As. Dicho estado -el más grande y rico de la América del Sud según B. Mitre- ¿acaso no tuvo enseña mientras estuvo separado del resto de la Confederación? Ignoro la respuesta, pero que encima haya sido consensuado en el programa de nuestro máximo bufón le quita la poca nobleza que se le pueda encontrar después de mucho esfuerzo.

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    3. Comparto metodológicamente la postura de la Cámara: personalmente creo que el escudo debería cambiarse, pero los argumentos formales parecen sólidos. Preferiría que el escudo se cambie por voluntad del pueblo, no por decisión de un grupo de jueces.

      Y comparto la postura del anónimo: la bandera bonaerense debería anularse por asquerosidad manifiesta. Cuando se eligió esa bandera en 1997 yo estaba en 7mo grado y voté, pero elegí otra. Igualmente las cuatro finalistas compartían colores y eran todas bastante feas (y la que se eligió no era la peor, que incluía una flor de ceibo)

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    4. Un poco eufemística la explicación del "desplazamiento" que dan en el texto del escudo pampeano, no?

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