Dónde estudiar Derecho

Este es, por ahora, el último post que escribiremos este año sobre las carreras de Derecho. Agredeciéndole a Q., que nos inspira y nos ayudó a preparar la serie, cerramos así la tetralogía que empezamos con ¿Por qué estudiar Derecho? y seguimos con Por qué estudiamos Derecho.

En muchos casos, los futuros estudiantes ya lo tienen decidido, para los que todavía están con la duda, acá va un pequeño checklist para orientarse o bien para ponderar mejor ventajas y desventajas.


Qué hay que considerar para elegir una carrera

Estas son las cuatro cosas que yo miraría en abstracto.

  1. Organización: Clases y horarios; régimen de cursos; formas de enseñanza y evaluación.

  2. Grilla académica: Profesores y programas.

  3. Perspectivas de inserción laboral: programas de pasantías y "valor llave" del título.

  4. Contexto: Biblioteca, extensión universitaria y servicios administrativos.


El más "transparente" suele ser el punto 1, más o menos se puede corroborar fácilmente a simple vista. Qué es lo mejor depende de cada uno. Por ejemplo: para alguien que trabaje va a ser bueno la posibilidad de rendir materias libre; sin embargo, un estudiante full time priorizaría, con razón, el contacto más activo con profesores, algo que es más asequible en las privadas boutique, de matrícula pequeña y cupo fijo.

Los puntos 2 y 3 se prestan para espejismos, y sólo se puede saber preguntando a estudiantes y egresados muy recientes.

Por caso, puede haber un "titular" nominal en una cátedra que tenga mucho apellido pero nunca se va a presentar a dar clases. Con el esquema y contenido de las materias pasa lo mismo, muchas veces no corresponde a lo que se da en la realidad de los cursos que terminan siendo bastante planos. También aquí hay dependencia de las expectativas: para alguien que tenga en vista el ejercicio común de la profesión, un programa clásico estará bien; otros van a querer algo más "orientado" o sofisticado.

En el rubro "pasantías / inserción" casi todas las facultades lo prometen y su factibilidad es incomprobable, mucho más porque implica una apuesta a cuatro o cinco años de plazo. Sólo diremos al respecto que en la carrera profesional muchas cosas se obtienen por contactos que nacen en la vida universitaria (profesores y compañeros) y por ende es mucho más llano el camino para llegar a mejores trabajos si se ha estudiado en privadas top o si se ha sido un estudiante destacado en la UBA. Lo que es "prestigio", tradición y reputación, en suma, la "marca" de una facultad, tiene su influencia acá. También puede influir la colocación regional: el título de la UNLPam (donde enseño) es bien valorado en La Pampa pero seguramente no tiene su marca instalada a nivel nacional.

El punto 4 es mucho más importante que lo que parece. Lo obvio son las instalaciones y su hotelería, pero vamos y vemos más allá. En casi todas las universidades, las bibliotecas jurídicas suelen estar pobremente dotadas y actualizadas (y pueden tener un restrictivo régimen de préstamos a domicilio, que suele restringir aún más el universo de lo "llevable"). En cuanto al contexto, y esto quizá sea lo principal, muchos creemos que además importa mucho qué pasa en la facultad, si se hacen actividades culturales, congresos y cursos complementarios, o si funciona como una apática factoría. Obviamente las facultades públicas grandes, que tienen su pasivo con la masividad y la despersonalización, ganan en ese aspecto porque incuban con su "masa crítica" cosas muy variopintas y enriquecedoras. Para el final está lo de los "servicios administrativos", o sea, qué nivel de "atención al público" tienen: hay lugares muy lindos, que destilan paz y administración, y otros que son medio caóticos. Otra vez, esto se nota a simple vista.