saberderecho.com

Algo sobre teorías y prácticas del derecho

jueves, octubre 08, 2009

Criminología fast food: la teoría de las ventanas rotas

El 29 de septiembre Mario Das Neves firmó una nota en La Nación: "La inseguridad y la teoría de las ventanas rotas".

La anécdota es que Das Neves firmó el artículo, pero no lo escribió. La notita era "una copia casi idéntica" de esta otra publicada en el blog tigreseguro.blogspot.com. LN reporta el hecho.

Mas allá del papelón, más allá de las excusas, no sé si el hecho de la "copia" es tan relevante. Todos sabemos que Cristina no escribe los decretos que firma, como tampoco lo hacen Macri ni Hermes Binner. Hubo una falla en la cadena de chequeos, cadena tristemente bastante frágil a todo nivel, incluso académico.

Todo eso es anécdota. Si un político firma una nota negando el holocausto, y después descubrimos que la copió de una web nazi, es absurdo que nos enojemos ... por el plagio.

Entonces, lo malo es que Das Neves "compre" y "crea" en esa teoría, sin hacer ningún reparo. Y lo más triste, además, es que está tan extendida.

Con ustedes, el argumento de la teoría (en versión original, de Wilson y Kelling, acá en PDF), que es el monumento a la escuela de pensamiento "pendiente resbaladiza". Supongamos un edificio con una ventana rota. Si al lado empieza a ver una, dos, tres más, seguro que los que pasen por al lado van a tirar piedras para romper más ventanas (la escena transcurre en Saavedra). Una vez que haya muchas ventanas rotas, alguien va a entrar al edificio, luego otro más se va a meter adentro, y en poco tiempo todo el edificio va a ser un aguantadero de delincuentes y fumadores de paco. Todo lo cual podría evitarse si cambiábamos la ventana la primera vez que se rompía, y castigábamos debidamente al vándalo tirapiedra.

Recapitulando, Das Neves firma una nota en la que se manejan estas premisas:
1. La ventana rota transmite una idea de deterioro, desinterés y ruptura de los códigos de convivencia. A partir de ahí, vale todo.

2. Para acabar con la inseguridad es menester perseguir también los pequeños delitos.

Por qué seduce la teoría.

No es tan dificil comprenderlo: aquí van algunas razones.

1. Tiene la ventaja inicial de la simplificación: todo el fenómeno del delito es uno solo y está todo relacionado. Del mismo modo se pontifica sobre moralidad: como dijo Barone una vez, el cadete que se queda con un diskette usado es equiparado al funcionario/empresario entongado en coimas y fraudes, con el argumento de que están haciendo ilicitudes análogas, sólo distinguibles por la diferente escala de oportunidades de la que dispone. La imbecilidad, en fin, de suponer que el gerente y el ministro van a dejar de robar el día en que el cadete deje de quedarse con los diskettes.

2. Otra gran ventaja: tranquiliza conciencias. "Pone el acento no en la pobreza, sino en el ´contagio´ de conductas inmorales y antisociales; en el poderoso motor de la imitación alentado por la impunidad", dice la nota de DN.

3. Es una teoría moralista y nosotros somos moralistas. La teoría supone que en el desorden y la suciedad hay algo intrínsecamente malo, que es el huevo de la serpiente: genera delito.

4. Parece contradictorio con lo anterior, pero no lo es: la teoría es apolítica, aséptica, no genera controversia alguna. Dicho de otro modo: ¿a usted le parece bien que se rompa un vidrio, que se estacione en la vereda, que se tire la basura en la calle?.

5. Se puede indizar y manipular con facilidad. Sirve fenomenalmente a los efectos de mostrar estadísticas de altos guarismos.

6. Cuando la aplicamos, es un fast food, podemos mostrar ejemplos concretos cada diez minutos: pibes que van a la comisaría por tomar cerveza en la calle, autos remolcados con la grúa. Podemos, tal vez debemos, exhibir todo eso públicamente, para que el escarnio multiplique el efecto disuasivo.


Los problemas de la "teoría"

No voy a ver en particular los ejemplos "empíricos", con Giuliani a la cabeza, que supuestamente avalan aplicaciones exitosas de esta teoría. No vale la pena porque se trata de casos donde efectivamente hubo disminución en tasas de criminalidad al mismo tiempo que se aplicaban políticas de "tolerancia cero" con pequeñas transgresiones. Pero eso no demuestra nada: simultaneidad no quiere decir causalidad (el razonar del cabulero: River mete un gol en la final de la Libertadores cuando estoy con las piernas cruzadas, eso demuestra que mi posición fue la causa del gol, y no la insólita posición del arquero Córdoba que sale a buscar una pelota al corner y ha rechazado torpemente a 30 metros de su arco). En todos los "casos exitosos" hay causas más estructurales -y más eficientes como explicación- que acompañan la reducción del delito: reformas penales, reestructuraciones administrativas policiales, aumentos de presupuesto, mejoras económicas, cambios demográficos.

No voy a chicanear diciendo que en Enron no había ventanas rotas, que tampoco las había en las mansiones de Madoff.

Mas allá de ello, los problemas conceptuales son claros:

- Es una premisa criminológica falsa la de que el delito pequeño se comunica con el grande. En la nota que firma Das Neves, se teoriza: "al no sancionarse las "pequeñas faltas", como estacionar mal, exceder el límite de velocidad o violar una luz roja, se van estimulando faltas mayores y luego delitos cada vez más graves". No es verdad: el que estaciona el auto tiene motivaciones distintas del que maneja a 120 en una calle urbana y por ahí pasa por arriba a otro. Son problemas distintos, de otra dimensión. Lo más probable es que el que maneja a 120 sea super cuidadoso para estacionar. Y es injusto que sancionemos al que estacionó mal con la idea de que debemos cuidarnos de él, porque en su acto hay un asesino al volante en potencia.

- Es una forma irracional de gestión: desperdiciar recursos escasos de la estructura policial y judicial en bagatelas. El eje Blumberg suele burlarse de la expresión "sensación de inseguridad". Pues bien: la mayor parte de lo que se haga con base en esta teoría será meramente cosmético, una "sensación de actividad", tranquilizadora a corto plazo, pero frustrante a la larga. Uno de los chistes que más gracia me causa es el del tipo que una noche ve a un borracho en una esquina, agachado abajo de un farol, mirando el piso. Le pregunta qué está haciendo. El borracho le dice: - "Busco las llaves que se me cayeron". El tipo pregunta: "¿Se le cayeron por acá?". - "No, se me cayeron en el baldío que está al lado de las vías, ese que está re oscuro". - "¿Y entonces, por qué las busca acá?". - "Y, porque acá hay luz...".

- Es una forma irracional de asignación del poder punitivo, cuyo resultado más probable será la pérdida de proporcionalidad en la atribución de imputaciones y penas a las contravenciones menos ofensivas (que tienen menores garantías y son, por ende, más propensas a arbitrariedades y sesgos ambientales inducidos por la autoridad).

- Es infalsable, en el sentido popperiano. Si fracasa, se puede decir que no se ha sido lo suficientemente estricto. Y entonces, llegar a la fase superior de la teoría de las ventanas rotas: la teoría de las ventanas sucias.

28 comentarios:

  1. Maravilloso lo suyo GA. Saludos,

    AB

    ResponderEliminar
  2. Arballo, para los legos, sos grosso, Sabelo...

    ResponderEliminar
  3. De acuerdo en todo, menos el último punto. En cierto sentido, la hipótesis que sustenta cualquier política pública es infalsable, por la imposibilidad de controlar la multitud de otras variables que están operando al mismo tiempo que la política. En otro sentido, más provechoso, los impactos de esta política son evaluables, como los de casi cualquier otra. De hecho, como vos decís, sus impactos son muy escasos.

    ResponderEliminar
  4. Alberto y guille, gracias.

    Criador,

    Acepto eso, en realidad el último punto quedó ahí medio traspapelado, pero lo dejé porque medio le daba un giro dramático al cierre.

    Agrego otra cosa que pensé y me quedó en el aire, es una addenda técnica a las razones por las que la teoría prospera tanto. Tiene que ver con la distribución vertical de poderes, y con como funciona como un libreto muy conveniente para intendentes, concejales, gobernadores.

    Es así: en un momento equis hay una demanda de inseguridad que percute sobre gobiernos locales pero las "soluciones" obvias (reformas penales, políticas criminales) no están en su esfera de competencias, sino en otra superior. Entonces, lo del borracho: como no pueden hacer nada, legislan sobre faltas o intentan aplicar políticas contravencionales de tolerancia cero.

    ResponderEliminar
  5. Por otro lado si en la opinión de la gente existe impunidad general, ¿qué es lo que lleva a un individuo a no romper ventanas?
    Voy a un caso experimental concreto. En la línea de tren Mitre de Retiro a Tigre he observado que el control de boletos, en la práctica es inexistente, salvo en Retiro (incluso en Retiro es fácil pasar sin boleto). Sin embargo la gente saca boleto (no dudo de que hay gente que no saca, pero sospecho que es una minoría muy pequeña).
    La pregunta que no he visto hecha (ni contestada) no es si hay más delito hoy que hace 10, 20, 30 años.
    Es otra: ¿Hoy, hay más delincuentes (en proporción a la población) que hace 10, 20, 30 años?

    ResponderEliminar
  6. F:

    Tus preguntas, para ser contestadas con cierto rigor, requieren ponerse a escribir una especie de tratado de criminología.

    Solo para sugerir una respuesta a tu última pregunta, el hecho de que la gente no deje de pagar bioleto aun sin controles eficientes no significa que esas mismas personas no incurran en otros comportamientos ilícitos.

    La pregunta acerca de si hay "más delincuentes", así a secas, no tiene respuesta, puesto que en términos formales, todos somos delincuentes, esto es, todos incurrimos varias veces a lo largo de nuestras vidas en comportamientos definidos como delictivos.

    Pero creo que es un lindo tema para hacer un debate con gente que entienda de eso, deberíamos pensarlo.

    Saludos,

    AB

    ResponderEliminar
  7. Otrosí: es una teoría autoritaria, y nosotros somos autoritarios, le da un cierto barniz "científico" a lo que es tan caro a muchas almas, la milicada instalada en la vida cotidiana.

    ResponderEliminar
  8. Juan Pilegi09 octubre, 2009

    Totalmente off topic: La frase "la escena trascurre en Saavedra" es de una riqueza extraordinaria. Sacame una duda para vos es: "son los tira piedras" o "solo tiran piedras"?

    ResponderEliminar
  9. Me confieso lego completo en la materia. Coincido en general que la solución no puede pasar por la aplicación de las politicas que sugiere la teoria de las ventanas rotas. No obstante, me queda la sensación de que (en la medida que no difiera mas recursos de los que amerita) su aplicación no puede ser necesariamente mala. Me parece que el ciudadano común y corriente puede verse envalentonado a contribuir en la preservación de su entorno, condenando en vivo actitudes de desprecio por terceros/bienes comunes, si este entorno no se encuentra ya degradado. (Es más facil meterse y evitar que un paseador de perros invada una plaza donde juegan chicos, si esta no esta ya llena de teresos). Puede que no resulte importante para combatir delitos mayores pero quizas sirva para evitar infracciones que el grueso de la gente sufre dia a dia. (las gotitas de agua puede que no mojen tanto como los baldazos de agua, pero esas gotas no dejan de mojar a mucha gente).
    Saludos y muchas gracias por contribuir al saludable movimiento de neuronas.
    Juan Pablo

    ResponderEliminar
  10. Juan, para mi es "sólo tiran piedras", pero "son los tirapiedras" también funciona. (off topic bis, en una época imaginaba rimas alternativas al sobrevalorado tango sur con distintos lugares, ej, "nuestra marcha sin butano por las noches de lugano").

    Juan Pablo, no estamos en contra de que se sancione a los que tiran piedras o a los que mean en la calle, ni negamos el efecto imitación, lo que digo es que es inverosímil la asociación de esa mínima y necesaria gestión contravencional a los fines criminológicos mayores con los que se la vincula.

    ResponderEliminar
  11. Gustavo,

    Me parece muy interesante la argumentación propuesta. Sin embargo, no coincido plenamente con un par de argumentos propuestos. En cuanto al lamentable (para mí) ejemplo del gol de Crespo por la pierna cruzada o por Córdoba, realmente no podríamos descartar de entrada la teoría de la pierna cruzada. Si la situación se repite una y otra vez con diferentes arqueros pero con la pierna cruzada, la solución sería diferente. Lo ilógico no necesariamente implica que no sea cierto.

    Adicionalmente, considero que el ejemplo del conductor al volante es igualmente relativo. La gran criminalidad siempre ha existido y va a existir. Sin embargo, la mayoría de grandes criminales no nacen grandes, sino que se van 'cultivando'. No hay una cadena causal "necesaria" que lleve a quien está mal estacionado a arrollar personas, pero sí puede generar la confianza de que es más probable que no le ocurra nada si así lo hace.

    Es una situación similar a lo que ocurre en materia económica, donde la confianza robustece la economía, y la desconfianza la deteriora. El fenómeno criminal implica tomar como referencia necesaria el actuar 'eficaz' del Estado.

    Cuestión diferente es que la teoría se utilice como un simple recurso político, sin ningún transfondo.

    ¡Felicitaciones por el ingreso!

    ResponderEliminar
  12. Buenas, leo siempre y comento nunca. El blog me parece buenísimo y tengo algunas cuántas coincidencias con lo que se dice en las entradas. La excepción a mi voluntaria abstinencia proviene del comentario de Fairisch y su cita a lo que podríamos denominar "el fenómeno Mitre" -esto es, la alta tasa de pago de boletos, pese al virtualmente nulo control-. Pues bien, no voy a especular aquí sobre los motivos que inciden para que ello ocurra; sólo los voy a invitar a conocer que en el Mitre y otros tantos ramales ocurren cosas de lo más inexplicables (cfr., gusanosmetalicos.blogspot.com)

    ResponderEliminar
  13. Olvidé decirle a Juan, con la autoridad de muchos años de tablón de madera de la cancha de FCO que, sin dudas, es "sólo tiran piedras..."

    ResponderEliminar
  14. Es una pena que un análisis impecable sea manchado por una injusta acusación hacia los vecinos que habitan al oeste de Cabildo. Los muchachos de Barrio Mitre no sólo tiran piedras, como demuestran los frecuentes tiroteos en las inmediaciones del shopping Dot. Y ayer se armó bardo en un partido de basquet. DE BASQUET!

    ResponderEliminar
  15. Lamentablemente hay personsjes nefastos que copian estas excelentes apreciaciones para su propio beneficio. Es el caso del Gobernador del Chubut Mario Das Neves que aspira a ser Presidente y se vale de cualquier artilugio (como plagiar una nota que el no es capàz de escribir * ni comprender) para trascender en los medios nacionales. Por otro lado, coloquial la explicación de la teoría

    ResponderEliminar
  16. Muy bueno Gustavo. Casualmente estoy cursando criminología y vimos algo de esta teoría claramente reduccionista. En realidad creo que la criminología, aún la crítica, no está dando buenas respuestas, o no se están haciendo oír.
    Es claro que la clase dirigencial no va a tomar la mejor de las teorías sino la más conveniente, pero igual creo que los verdaderos criminólogos críticos deberían alzar más su voz. ¿Qué pensás, que autor te seduce?

    Saludos.
    Julián.

    ResponderEliminar
  17. Mirá, no estoy en condiciones de opinar consistentemente sobre criminología porque mi conocimiento es muy relativa. Pero mi opinión es parecida a la tuya, me parece que la criminología es muy autocomplaciente con su propio saber y no puede/sabe/quiere confrontar con los discursos de seguridad urbana fast food, le falta como una pata de "divulgación" que es super necesaria, tanto como la pata académica foucaoultiana que a mi juicio es indigerible y, por qué no decirlo, un poco onanista.

    ResponderEliminar
  18. Alejandro, esperaba tu comentario autorizado.

    Ojo, no es tan rara la violencia en el básquet argentino (tiene factores ambientales que la fomentan: la noche, los espacios cerrados, no hay grandes operativos policiales).

    ResponderEliminar
  19. La verdad, nunca lo había visto... pero si, es verdad, ahora que lo pienso, dá para quilombo. Hasta el hecho de tener relativamente poco público (en nuestro caso, estamos hablando de equipos de la B de la Federación Regional de la Capital y la Liga 3 de Febrero) pero sin nada que los separe del campo de juego.

    El deporte que me dijeron que se complica seguido es Futsal. No es joda.

    ResponderEliminar
  20. Alejandro Kafka11 octubre, 2009

    Gustavo:

    No soy abogado ni conocedor de cuestiones legales. Buscando informarme acerca de las implicancias legales de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual recalé en tu blog. Y me he convertido en un "fan" de saberderecho.

    Reconforta sobremanera leer tus equilibrados textos, en los que se revela el excelente uso de los conocimientos adquiridos que hace tu cerebro.

    Tan interesantes son tus trabajos que te he agregado a mis "favoritos" y te he citado (nombrando la fuente, por supuesto, como corresponde)en otros blogs donde he discutido acerca de la LSCA.

    Y hablando de citar, hoy has sido mencionado por Mario Wainfeld en su nota de Pàgina/12 (y no es la primera vez que ocurre).

    Felicitaciones y gracias por aportar al pensamiento, el razonamiento y la inteligencia.

    Saludo cordial
    Alejandro Kafka

    ResponderEliminar
  21. No muchachos. No puedo dejar pasar una inexactitud como esta. Sin ninguna duda es "son los tirapiedras". Consultar urgente con La redó.

    ResponderEliminar
  22. Por su a alguien le interesa, la revista Delito y Sociedad sacó el artículo de Kelling y Wilson en español en el 2001 (yo hice la traducción). Salió como parte de un dossier sobre criminología de derecha.

    Aquí el artículo:

    http://www.catedras.fsoc.uba.ar/pegoraro/Materiales/Broken_Windows.PDF

    Aquí el sumario del número 15/16:

    http://www.iigg.fsoc.uba.ar/delito_y_sociedad.htm#15

    Es genial como esta teoría regresa periódicamente y algún político siempre se entusiasma. En este caso se entusiasmó tanto que se copió todo el artículo y lo firmó. Lo más divertido es que si la teoría fuera correcta, qué deberíamos hacer respecto de Das Neves y su pequeña falta de chorearse un articulito?

    Si Das Neves realmente cree en la teoría de las ventanas rotas, se está auto-inculpando con esta pequeña violación de la propiedad intelectual.

    Un saludo,

    Daniel

    ResponderEliminar
  23. hola estoy haciendo un trabajo de derecho sobre anlisis de fallos, necesito saber q signica por ej Fs.341/345 cuando aparece en el fallo tambien res.278 de fecha 7/12/83 y consid VII lo tengo q clasificar de acuerdo sean citas jurisprudenciales, legales y doctrinarias. gracias!!

    ResponderEliminar
  24. Daniel F:

    Lo que demuestra la fantochada del abominable homo Das Neves (además de evidenciar un notable desconocimiento en materia de seguridad, y el hecho de contar con equipos paupérrimos) es una cuestión nunca lo suficientemente repetida: que los sectores privilegiados pueden (y naturalmente realizan) cometer casi con absoluta impunidad (ahí está la jueza Parrilli como inocua excepción a la regla) pequeñas (o grandes) infracciones, en la medida en que las leyes no se sancionan precisamente para perseguirlos a ellos.

    ResponderEliminar
  25. Encontré el artículo original, que no es el que algunos citan. Su autor es un consultor político uruguayo llamado Daniel Eskibel, y el artículo está en http://www.psicociudad.com/2008/08/psicologa-poltica-del-delito.html
    Es mejor leer la versión original y completa, y polemizar con ella, que hacerlo con los recorto y pego que varios han hecho.

    ResponderEliminar
  26. Esta teoria tiene varios problemas (empezando por la inexplicable progresion de romper una ventana al megahiperdelito). En cuanto al tema de los recursos, basta con ver la cantidad de cosas que se mueven en los casos contravencionales en la ciudad de buenos aires, como por ejemplo reconstrucciones del hecho por una violacion... de semaforo en rojo; que en todo caso si se piensa que la solucion al delito se encuentra en la penalizacion (lo discutimos en otro momento) podrian aplicarse esos recursos a lo mas importante, a lo mas dañoso.
    Nota al pie: los proyectos de Codigo Contravencional de la Provincia de Buenos Aires, y de reforma del CC de la Ciudad, no seria algo asi como meter en cana al que tiene una piedra en la mano, porque mira si despues rompe una ventana y por esa ventana rota terminamos afectando a la salud publica, la seguridad nacional, la familia, el estado y en ultima instancia la humanidad toda?
    Javier
    Ah, en la cancha del Bicho tambien se canta "solo tiran piedras"

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
a l g o | s o b r e | t e o r í a s | y | p r á c t i c a s | d e l | d e r e c h o

(cc) Gustavo Arballo 2005 - 2010 | | Feed | suscribirse a este blog |