Sobre #NiUnaMenos y #5puntos (adhesión comentada)

La consigna #NiUnaMenos parece en un nivel superficial hablar sobre femicidios, pero en el fondo, por supuesto, hay mucho más que eso. No se trata de reclamos puntualizables (no hay un "Justicia por" a título singular, sino que se comprende la estructuralidad del asunto)  ni reducibles a una agenda meramente punitivista, sino que requere un armado y coordinación de políticas públicas.

La convocatoria (mañana en todo el país, a las 17 hs.) han captado también esta complejidad y armado una agenda de pasos ulteriores en estos #5puntos.


Nosotros adherimos a la consigna y a la idea de avance que subyace en estos cinco puntos. Es obvio que como todo se puede trivializar y pasteurizar, que nada está exento de hipocresías y capaz mañana viene un Althusser y se saca una foto con el cartel. Pero las cosas hay que tomarlas en su mejor luz y la luz es muy buena. Nótese que sensatamente no se está proponiendo una ley como panacea para que votemos a libro cerrado. Algunas de las medidas incumben al Estado Federal, pero no interpelan únicamente al nivel nacional, sino también a los poderes provinciales.  Una mejor aplicación de las órdenes de restricción de acercamiento (digo esto por poner un ejemplo) es un medio paso pero desde luego hay mucho que avanzar, y eso trasciende temas específicamente judiciales.

No le podemos pedir a las consignas un nivel de detalle muy específico ni que agoten el repertorio de lo deseable. Asumamos que cuando se habla de "unificar" causas civiles y penales, lo que se está pensando es en que la justicia no se convierta en un sistema de desligamiento y parcelización de problemas. El diseño de procesos, y el ánimo de los operadores judiciales van a tener que hacerse cargo de ello, y posiblemente haya mas de una solución apta, en un camino que imaginamos no exento de inercias frustratorias, y de pruebas y errores.

Posiblemente también sea bueno captar que algunas cosas que nos encontramos en este camino trascienden el punto de apoyo de la convocatoria (un ejemplo obvio es el de hacer estadísticas sobre femicidios, no en número bruto sino con información adicional: lo cierto es que tenemos poderosas razones para pensar que el pedido debería ser sobre homicidios en general, cosa que tampoco tenemos).

Volviendo al tema de la marcha. No se está construyendo desde "cero". En buena medida hay una base de problemas de primer orden resueltos. Desde legislación básica, vocación política al menos declamativa en el avance del problema, un proceso social que también ha involucrado a la sociedad que ya ha perdido una costumbre extendida que trivializaba, minimizaba o justificaba casos de violencia contra las mujeres.

Hoy casi todos los poderes judiciales tienen Oficina de Violencia Doméstica u Oficina de la Mujer, y hay una base de recursos institucionales para que el cumplimiento de los cinco puntos sea factible. Mucho se ha hecho. Hay un programa de sensibilización y capacitación muy extendido que comenzó la Corte Suprema a implementar en 2011 y que se sigue hasta hoy, en el Fuero Federal y, de vuelta, en casi todos los Poderes Judiciales provinciales. No es este el momento ni el lugar (ni yo el experto) para hacer una memoria y balance de eso y desde luego que hay mucho que optimizar y avanzar (a veces se da una suerte de redundancia o duplicación de recursos y de enfoques, entre diversos coactores: Fiscales, Defensores, Jueces, Oficinas especializadas, Organismos de asistencia que están en órbitas administrativas, etc.).

La visibilización y la construcción de cosas a cielo abierto ayudan y dan testimonio. No hay que quedarse tranquilo con los medios pasos.

El mundo siempre está mejorando, aunque por supuesto hay que empujarlo.

|||

Update. En estos días han salido muchas notas recomendables. Para elegir un par, sugiero leer esta de Florencia Abbate en P12 y esta de Romina Manguel en La Nación.