Fin y principio + doce uvas de 2025

Ida y venida, fin y principio, descanso y agite: con ustedes, el verano, locutaba Mario Sapag en aquel comercial de Quilmes que era un robo descarado del episodio de las playas de Balnearios de Mariano Llinás.

Sin demasiado prólogo: “saber leyes no es saber derecho” es (dije “es” no “fue”) una etapa hermosa de mi vida semipública que ha tenido grandes hits y ha permitido en parte completar mi educación en público, divirtiéndome en el proceso. Nos galardonaron en esta etapa crepuscular en los premios blogoversia!: agradecemos.

Nos toca excusarnos por un 2025 que tuvo una productividad esteparia en formato blog, pero en verdad no fue tan así y todo es un proceso. De a poco fui mutando a otros compromisos laborales y otras peripecias y formatos de escritura que me motivaron, poniendo cada cosa en su lugar: basicamente las intervenciones casuales se transformaban de facto en hilos de twitter, las "pedagogicas" se transformaron en cursos, y las más meditadas migraban a articulos académicos, acompañando la ida en fade de la efervescente blogósfera que supimos conseguir en la patria. 

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En el medio pasaron cosas, pero una nueva aventura, en este caso colectiva, nos ha llamado el año pasado, y allí estaremos con artículos más sustantivos. La Crítica del Derecho (aquí su manifiesto de carga) es un proyecto colectivo que da razón a la lógica de sinergia (algo más grande que la suma de individualidades) y que tiene también un arco de intervenciones urgentes, posts de fondo, textos de política más amplia, recomendaciones en “bocanadas”, y divagues más lúdicos y recreativos. El sitio está super lindo, y como muestra transcribo acá mis “doce uvas” que son un racconto arbitrario del año.



Qué va a pasar con saberderecho: sin perjuicio de algun impromptu fuera de programa, lo dejaremos como un espacio mensual donde posteamos lecturas propias, con lo que estaremos enviando en duplex post y despacho mensual de noticias que abrevará de “La Crítica” y de “IberICONNect”, los dos sitios en los que participo.

Van entonces mis 12 uvas, dulces y amargas, y no dejen de pasar por la crítica que tiene cosas geniales a cada rato. Nos acompañan allí Ramiro Alvarez Ugarte, Roberto Gargarella, Mariela Puga, Sebastián Guidi, Gustavo Maurino, Agustina Ramón Michel, y una larga lista de estrellas invitadas.


No tenemos aquí la tradición de las doce uvas, pero un tocayo en la redacción me desafió y alguien tenía que hacerlo. En plan recreativo, aunque no tanto, van doce cápsulas de cosas que pasaron en 2025, a modo de un arbitrario resumen del año jurídico, el año en que nació La Crítica. Hay pequeñas anécdotas sobre las instituciones, y cosas de mayor trascendencia.

🍇 1. Los jueces que no fueron. Aunque en verdad MGM si lo fue, tuvo un desangelado y apresurado juramento de lunes por la mañana, y quedará en la historia como un cameo que se zanjó con el rechazo de su pliego en el Senado. En el interin tuvimos muchas discusiones (la viabilidad de la suplencia de Lijo, la validez de la designación de los jueces en comisión, quién de los dos nominados reemplazaba a cuál vacante), la de si podía o tenía que quedarse incluso con pliego rechazado, que hoy devienen abstractas y muchos seguirán porfiando en que tenían razón. Cuando descorchemos la sidra Rama Caída, el dinosaurio estará ahí: una Corte desmembrada, funcionando en tres cilindros, sin perspectivas de volver a cierta normalidad.

🍇 2. Vetos e insistencias. Es raro que suceda un veto y más raro que haya insistencias. Anomalía estadística hija de un gobierno dividido (Ejecutivo sin control efectivo del Congreso) y con “plot twists” post insistencia que nos remite a prácticas virreinales: la ley se acata pero no se cumple. ¿Puede un gobierno promulgar una ley pero suspender su aplicación? Discutimos cosas que nunca imaginábamos sino como preguntas retorcidas en exámenes, y vemos al sistema político funcionando como un simulacro de LATINNCap a ver si funcionan los cinturones de seguridad, pero en el auto van personas, ciudadanos, “vecinos”, gente, pueblo (elija su propia aventura semántico-política) y no crash test dummies.

🍇 3. Pulsiones reformistas regresivas. A ningún gobierno se le niega un vaso de agua ni su reforma laboral y de código penal, pensando que ciertos actos de prestidigitación normativa generarán productividad, seguridad y felicidad poblacional. El camino al cumplimiento del mandato preambular del bienestar general está señalizado con un etiquetado frontal explícito de dar pena y quitar derechos. Sobre lo primero, remitimos a Dias, Zaffaroni, Sancinetti. Sobre lo segundo, en breve irá dossier de La Crítica re: reforma laboral.

🍇 4. La media sanción de la ley reguladora de los DNU. En un sistema que ha naturalizado el uso intensivo y abusivo de los DNU, el solo hecho de intentar ordenar su control legislativo (distorsionado por la complaciente ley 26.122, que permite al Ejecutivo legislar con mayoría en una sola cámara) ya resulta disruptivo. Aunque incompleta y aún inconclusa, la iniciativa reabrió un debate largamente postergado sobre la excepcionalidad que se volvió regla y sobre el rol real del Congreso en el control del Ejecutivo, y chicanas del huevo podrido sobre estándares dobles (si me agarraron en el área cuando tenía corner a favor y nadie cobró nada, ahora puedo agarrar al rival cuando defiendo). Era ahora, decía con razón Sebastián Guidi. Al final no fue.

🍇 5. Opiniones consultivas de la Corte IDH. La OC 31/2025 sobre derecho del cuidado. La OC 32/2025 sobre cambio climático. En ambos casos, el tribunal avanzó en la expansión del lenguaje de derechos, conectando obligaciones estatales clásicas con fenómenos estructurales y transversales. Es un ejercicio osado pero instructivo y anclado de pensar los derechos no a partir de un diccionario etimológico de Joan Corominas y exhumando el ideario del Escriche de la época en que se escribieron (?), sino de tomárselos en serio y ver qué significan hoy, qué responsabilidades hay, que se sigue de ellos. Al tiempo en que sus casos contenciosos tiene un rezago de décadas, vemos en la faz consultiva una escena de construcción de catedrales: con materiales vinculantes, sin libre albedrio del arquitecto, pero con voluntad de edificar, y asumiendo que esa voluntad es un mandato derivado de obligaciones definidas, especificables y judiciables.

🍇 6. Una inteligencia extraordinarIA. Usos reales y maravillosos ejercidos silvestremente, episodios fallidos irresponsables y folkloricamente penosos, tentativas de domesticación y obediencia por parte de reguladores ingenuos, dieciocho millones de papers (nos gustó mucho en serio, como no podía ser de otro modo, la teoría crítica de la IA de Daniel Innerarity). Y caldo de cultivo de gurús digitales con profusas emanaciones de humo y solemnidad, que tienen razón en algo: el mundo nunca volverá a ser el que era.

🍇 7. Papa Francisco. A propósito: le pregunto a la IA y me habla de Francisco en tiempo presente. Acaso vive en el pueblo, tiene razón, de momento voy a hacer como Cortázar en “La salud de los enfermos” y mejor no decirle que murió. Pero entonces uva: hubo en Francisco un “lío”, una doctrina y un testimonio de las mejores ideas de la doctrina cristiana: no en abstracciones de virtudes teologales, sino anclada en una crítica persistente a la arquitectura institucional que produce exclusión en el reino de este mundo. Nos enteramos que la iglesia si tenía cosas que decir sobre migraciones, pobreza y ambiente, y que en el implícito y en el explícito se debía leer en esa doctrina una impugnación sostenida a sistemas de decisión que naturalizan desigualdades, ignoran costos y silencian a los más afectados. En un acto de fe agnóstica, un brindis sincero y agradecido por haber cantado esos trucos y ser una anomalía global en un mundo que avanza sin frenos hacia la ética del callate, andate y jodete: la cultura del descarte. Lean o relean: de Bergoglio J. M., la ecológica Laudato Si (2015) y la hermosa Fratelli Tutti (2020), “encíclica sobre la fraternidad y amistad social”, mirá vos.

🍇 8. El Tratado de Derecho Penal de Silva Sánchez. Y en este marco, algo de lo que se hacía antes, un verdadero “Tratado” sobre “Derecho Penal. Parte General”. Obra largamente esperada que consolida en forma sistemática el “canon” de uno de los grandes referentes de la disciplina en la región. Una antigüedad y una maravilla en un mundo académico que corre al ritmo del paper engordado en la fabrica de chorizos de normas APA y de discusiones parroquiales ateneístas. Vaya con esta uva un homenaje a esa raza de doctrinarios que pegan y pegan sobre la misma piedra, y al formato “Tratado” que tanto nos educó. Pueden escuchar el festival que es Jesus María en la entrevista en episodios del podcast Ultima Ratio.

🍇 9. Ficciones sobre el fracaso de la justicia. Amamos las peliculas de época y las de terror zombi y las de agentes secretos, pero eso siempre se siente visto en tercera persona. Que es muy distinto de las cosas que nos pasan aquí y ahora. Fue el año en que vimos 27 noches de Hendler, La mujer de la fila de Ávila, la Belén de Fonzi (prelistada para Oscar ®, hinchamos por ella, el film del libro de nuestra amiga Ana Correa, prologado por Margaret Atwood). Desde distintos registros narrativos, todas muestran burocracias insensibles, errores irreparables y violencias institucionales persistentes. Narrador: no eran ficciones.

🍇 10. Diez años del Código Civil y Comercial. Hiperbólicamente, alguien me sugirió una vez que era el hecho maldito del país civilista burgués. Ahí está: nos dio otro lenguaje, pasó en limpio cosas que se discutían, metió dos o tres goles, hay todavía en su articulado células dormidas que se pueden explotar (función preventiva del daño) y se volvió parte de nuestro paisaje a punto tal de que no imaginamos nuestra vida con el Código de Vélez. Recordamos, de paso, nuestra edición inicial, con entrevista a Aída Kemelmajer, brindis por ella.

🍇 11. Fallece Claus Roxin. Acaso una de las caras del Monte Rushmore del derecho penal, figura central de de una dogmática que, sin abandonar la sistematicidad, se dejó interpelar por la historia, los crímenes estatales, la sociedad del riesgo y los límites democráticos del castigo (ver su laudatio por Muñoz Conde). Su obra mostró que categorías como autoría, imputación, culpabilidad o bien jurídico no eran ejercicios escolásticos, sino instrumentos para hacer responder al poder. Roxin era parte de un modo de pensar el derecho penal como sistema racional, crítico y autoconsciente, hoy crecientemente desplazado por enfoques fragmentarios, impostadamente interdisciplinarios o meramente punitivos.

El derecho funciona así: un alemán escribe en su gabinete una “Teoría del dominio de la voluntad en aparatos organizados de poder”, décadas después varios profesores la leen admirados en catacumbas bajo dictaduras, un tribunal encuentra luego la punta del hilo de Ariadna en un caso terrible.

🍇 12. Cuarenta años del Juicio a las Juntas. El Nüremberg que nos tocó por padrón, fue cuando hicimos historia, como tituló el libro que hicieron varios miembros de la redacción, también rescatado desde adentro en La hermandad de los astronautas de Gil Lavedra, en Alfonsín y los Derechos Humanos de Alejandro Carrió, y magistralmente contado por Nino en Juicio al Mal Absoluto. Recomendamos aquí (via A. Carrió) el documental episódico de D.News. Más que un hecho del pasado, sigue siendo una referencia normativa y simbólica para pensar justicia, castigo y responsabilidad estatal. En un contexto de relativizaciones y discursos negacionistas, el aniversario funcionó como recordatorio de que ciertos consensos no son obvios ni irreversibles, de que hay en todo esto ciencias jurídicas pero también sociales, y que el derecho también se construye pero también se deconstruye, por las decisiones que una sociedad se atreve —o no— a sostener en el tiempo.

Atrévanse, hagan lío. Feliz 2026, gente, pueblo, etc. 🍾🥂💪🏼