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Algo sobre teorías y prácticas del derecho

miércoles, septiembre 17, 2014

En punto crítico: la reforma al Código Civil y Comercial


Aclaración previa: no fuimos "oficialistas" del Proyecto de Reforma y Unificación del Cödigo Civil y Comercial, que en muchos casos hubiera podido tener mejores soluciones.


"Juicios críticos sobre el proyecto de código civil argentino".


Compilación de las cosas que se decían sobre el Proyecto de Código en el siglo XIX, en un All Star de los doctores José F. López, Manuel A. Sáez (escribe en francés!), Juan B. Alberdi, Dalmacio Vélez Sarsfield, Vicente F. López, Alfredo Lahitte y Vicotrino de la Plaza.  Se descarga acá (PDF)

Justo es decir que el proceso político ulterior no lo mejoró, y aquí también fuimos críticos de varias reformas y amputaciones que, en sucesivas tandas, fueron reversionando el anteproyecto originario de la Comisión LHK (Lorenzetti, Highton, Kemelmajer, y muchos colaboradores temáticos).

Finalmente, en este post del año pasado hicimos nuestro "dictamen" sobre las últimas mutaciones del Proyecto, que finalmente tuvo sanción en el Senado (y allí relativizábamos un poco las críticas al tema del polémico art. 19).

Habiendo dicho todo esto, pensamos además que definitivamente el "andamio" del ordenamiento civil y comercial quedaría mucho mejor presentado si se reemplazara el Código de Velez (en versión del restyling de Borda) con el proyecto que hoy está a consideración de la Cámara de Diputados. Tendríamos una estructura normativa de lenguaje moderno, que esclarece cuestiones hoy dudosas, que incorpora soluciones virtuosas, que suprime vórtices de confusión y proposiciones obsoletas.


La pelota en el campo de la política

Y sin embargo, hoy el proyecto parece haber vuelto a una suerte de dique seco, y nadie parece tenerlo en la agenda inminente.

Me pregunto, desde la perspectiva del oficialismo: ¿cuál sería el sentido de haber pagado muchos de los "costos políticos" (injerencias eclesiásticas, "administrativizar" la responsabilidad del Estado, suprimir la acción colectiva y más), para finalmente terminar sin conseguir el punto de poder decir que la piedra fundamental del derecho privado ha quedado renovada?

Insólitamente, una de los puntos en que la sustentación del proyecto se debilita aparece a partir del desencanto de varios de sus mismos promotores, que ofendidos por las reformas a su reforma han dejado de militar la idea. Hay en ello cierta arrogancia y tal vez cierto amateurismo político, que puede ser al final la misma cosa: "si no sale como yo lo concebí, puramente, mejor que no salga".

A ellos se suman -ya con deleite- los oportunistas de la disidencia, esos que apresuraban la lectura aislada de un par de puntos del articulado para encontrar una imbecilidad flagrante, una caja de Pandora, una contradicción inaceptable, o una norma presuntamente ineficaz. Las puede haber, y las hay (en suma, ya nos daremos cuenta y se corregirá, porque no es una constitución con cláusulas pétreas sino un Código reformable por ley), y en todo caso eso no quita que aún podamos seguir auspiciando y viendo con buena cara la perspectiva del nuevo Código.

También están los superados que se oponen con la perspicacia miope del "este no es el momento". Revelación existencialista de dos devaluados pesos: en la vida nunca es el momento ideal para hacer nada, y ello es estrictamente cierto en el sentido de que siempre será posible imaginar un "mejor" escenario. Tampoco "era el momento" cuando Vélez hizo su gran trabajo inicial, en un país que podría suponemos tenía prioridades más urgentes que hacer un cover extra large del Código de Freitas.

Por el contrario, yo creo que sí es el momento. Tal vez no sería un momento ideal para lanzarlo de cero, pero sí para terminar con algo que se empezó. Toda la comunidad jurídica y política fue generando a lo largo de un par de años un amplio proceso, que si bien fue en cierta medida ritual y agregativo mas que propiamente deliberativo (no lo idealizaremos) conjugó esfuerzos analíticos, críticos y propositivos, y hay un capital intelectual y simbólico que será en buena medida desaprovechado si se deja el proyecto a la deriva.


3 comentarios:

  1. GA, soy de los que creen que el código unificado es malo, mal escrito, reaccionario y contradictorio. Pero para no discutir las "imbecilidades flagrantes" te propongo que discutamos la idea (o ideología) del código unificado.

    Los texto de Velez tienen la ideología de la revolución francesa y de un capitalismo bastante razonable comparado al neoliberalismo de los 90; y a eso le suma la tradición de los juristas comentadores del Code, que si los lees vas a ver que eran muy inteligentes. El código unificado tiene la ideología neoliberal.

    Ya la idea de la unificación, según Butty, implica imponer las soluciones mercantiles (por su dinamismo) al no profesional.

    MIralo por donde quieras y el texto vigente (Vélez + Borda + familia 84 + familia k) es mucho más razonable y progresista que el unificado.

    Ej? Fuentes, expropiación, matrimonio con separación de bienes; derechos reales; el derecho real al country, unificación de obligaciones; sociedades unipersonales... ¿eso es progresista?

    Eso además de que "tira" temas que no resuelve (fideicomiso de garantía, propiedad indígena), otros medio disparatados (personalidad del consorcio ¿cómo quiebra?), o los omite directamente (responsabilidad civil en libertad de expresión, seguros, quiebras) y omitamos los temas de genética o de responsabilidad del Estado donde quedó un matete.

    Sinceramente creo q el código unificado es un disparate por lo reaccionario del texto y porque tirás a la basura 150 años de discusiones y de práctica sobre la que hay que seguir construyendo; mejorándola, en función de los debates que la sociedad de y pueda procesar. De a poco. El ejemplo del matrimonio homosexual es el ejemplo. Tirado en esta reforma no hubiera salido. Separado, bien discutido, fue un ejemplo de debate democrático y más de uno cambió de opinión. ¿o no?

    El debate democrático es importante, no hay que subestimar a la sociedad. En el matrimonio igualitario todos participaron. Hacé hoy una encuesta y el 99 % no sabe de qué se trata y del 1% que tiene idea (jueces, legisladores y abogados) con suerte lo leyeron unos pocos, y muchos menos reflexionaron sobre lo que va a sancionar.

    Y ni hablar de los negocios berretas de libritos y bronce atrás de esto; para mi su principal fautor es un irresponsable que por su bronce es capaz de cualqueir cosa.

    Lo serio sería ir tomando de a uno los temas, (¿los franceses son muy tarados que mantienen el Code como muchísimas modificaciones?) que se debatan, como el matrimnio igualitario, y q se vaya enmendando lo que haya que mejorar DE ACUERDO A LAS CONVICCIONES DE LA SOCIEDAD de los Códigos de Vélez (y las leyes de seguros, quiebras, etc. que son bien jodiditas). Pero no a libro cerrado de los "expertos". ¿Expertos de qué? ¿De copiar lo escrito por Rivera en los 90 e ignorar el debate democrático?

    VS.

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    Respuestas
    1. Lo que no se entiende es porqué el código debería ser progresista- ¿Porque vos sos progresista y te gustaría así? ¿Porque lo promovió un gobierno que se dice ser progresista? ¿Porque ser progresista es lo correcto, la verdad revelada?

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  2. El proyecto es un globo de ensayo, venta de humo. Gusto x gusto, ojalá que no lo aprueben.
    Sigan intentando mesarle las barbas a Vélez Sarsfield, capaz que algun dia lo logren.

    Cover de freitas...?? tambien cover del Cod. Napoleón. Viejo el viento, y todavia sopla. Don Dalmacio sigue dando cátedra...!!!!!!!! Publicalo o no es lo mismo, igual lo lees.

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